Introducción
Cada nuevo año trae consigo oportunidades, pero también nuevos desafíos. Para las organizaciones, iniciar un nuevo periodo sin analizar lo ocurrido anteriormente puede significar repetir errores o no estar preparadas frente a riesgos que evolucionan con el entorno.
Hablar de riesgos emergentes implica observar el contexto, entender los cambios y anticipar situaciones que podrían afectar la operación, la reputación o el cumplimiento normativo.
Qué son los riesgos emergentes
Los riesgos emergentes son aquellos que:
- No eran relevantes en periodos anteriores.
- Han cambiado su impacto o probabilidad.
- Surgen a partir de transformaciones internas o externas.
Estos riesgos pueden estar relacionados con cambios normativos, crecimiento organizacional, nuevas relaciones comerciales o debilidades internas que antes no eran visibles.
Lecciones aprendidas del año anterior
El cierre de un periodo deja aprendizajes valiosos. No solo se trata de incidentes graves, sino también de reprocesos, fallas de control o situaciones que pudieron haberse prevenido.
Analizar estas experiencias permite responder preguntas clave:
- ¿Qué procesos generaron mayores dificultades?
- ¿Dónde se evidenciaron debilidades de control?
- ¿Qué situaciones pudieron anticiparse con una mejor planificación?
Responderlas con honestidad fortalece la gestión futura.
Riesgos emergentes frecuentes al inicio del año
Desactualización normativa
El marco regulatorio cambia constantemente. No revisarlo a tiempo puede generar incumplimientos involuntarios.
Falta de alineación interna
Cambios de personal o estructura pueden afectar la claridad de roles y responsabilidades.
Gestión deficiente de terceros
Proveedores y aliados representan un punto crítico si no se aplican procesos adecuados de debida diligencia.
Exceso de confianza
Un periodo sin incidentes no garantiza que los riesgos hayan desaparecido. Relajar controles suele aumentar la exposición futura.
Enfoque preventivo en la gestión de riesgos
La prevención permite identificar señales tempranas, tomar decisiones informadas y reducir impactos negativos. En este sentido, el cumplimiento normativo se convierte en una herramienta estratégica para proteger la operación y la reputación de la empresa.
El rol del compliance frente a los riesgos emergentes
El área de compliance apoya la identificación de nuevos riesgos, revisa controles existentes y propone ajustes que acompañen la evolución del negocio. Su participación es clave para anticipar escenarios y fortalecer la toma de decisiones.
Convertir las lecciones en acciones
Para generar valor, las lecciones aprendidas deben traducirse en acciones concretas:
- Actualización de la matriz de riesgos.
- Ajustes al plan anual de cumplimiento.
- Refuerzo de capacitaciones internas.
- Mejora de la comunicación entre áreas.
Esto permite avanzar hacia una mejora continua real.
La experiencia de TP Panamá
En TP Panamá acompañamos a las empresas panameñas en la identificación de riesgos emergentes y en la aplicación de estrategias preventivas que fortalecen su cumplimiento y sostenibilidad.
Conclusión
El nuevo año representa una oportunidad para fortalecer la gestión de riesgos y aprender del pasado. Identificar riesgos emergentes y aplicar lecciones aprendidas permite a las organizaciones anticiparse, protegerse y avanzar con mayor confianza.