La transparencia entre colaboradores y empresas, una realidad para la prevención de fraudes corporativos

Las compañías actuales encaran presiones incontrolables que afectan operaciones, normativas y rentabilidad. Cuando presiones similares conducen a los empleados más confiables a actuar de manera incorrecta, las implicaciones financieras pueden ser significativas y; la reputación puede ser irreversible. Comúnmente, los empresarios se preocupan por minimizar y prevenir el fraude corporativo, para identificar cuáles son los posibles riesgos en los que se deben establecer políticas internas de control, que estén alineadas a las operaciones administrativas, y la supervisión y revisión constante de las transacciones. Las deficiencias de controles, debilidades estructurales operativas donde pueda acumular información y procesos, son vulnerables para manipular situaciones.

La investigación del personal en cargos claves dentro de la corporación, es sugerida para generar un expediente de quienes conforman el equipo de trabajo en áreas financieras y administrativas, esto permitirá tener una visión socio – económica para mantener en puestos confiables a personas que generen información y gestiones con transparencia.

El complemento de situaciones específicas y prevención de fraudes corporativos, puede estar ligado a lo que una persona común pueda ejecutar con la presión; cuando existe una necesidad financiera urgente en ella que no pueda resolver dentro de los ingresos legítimos y, en razón de esta necesidad lo empuja a realizar un hecho ilícito para lograr obtener la solución a tal situación. Con la oportunidad percibida; en la que la persona busca la manera en su posición de confianza y poder, a través del conocimiento o método de la empresa, la mejor forma de cometer el delito; la oportunidad dará condiciones por las deficiencias en metodologías implementadas por la corporación, haciendo baja la percepción del riesgo de ser sorprendido, por fallas en los sistemas y procedimientos y, resultando improbable en su concepción que el delito pueda

ser detectado. La justificación se buscará para el acto que se ha cometido y la corporación lo haya detectado con los sistemas y manuales de control. En muchos casos, pensar que lo que se está haciendo no resulta un delito, el abandono de la racionalización se puede producir cuando la persona es descubierta e investigada y admite que cometió el acto y, cuando una vez cometido el primer delito y no se descubrió, se cometieron actos subsiguientes.

Los Códigos de conducta y ética, así como los Manuales de Procedimientos y descripción de funciones, hacen que los colaboradores que ingresan a la empresa en puestos claves, deban aplicarlos y cumplirlos. Las principales sanciones bien definidas, son medidas efectivas cuando se cometen fraudes ya que el defraudador no espera ser sorprendido ni sancionado, y no se toma en cuenta la cualidad y cantidad de la sanción, y su conducta.