La falta de motivación en los colaboradores, producto de los cambios organizacionales.

Estar motivados es importante en la vida de cada individuo, ya sea en plano personal, académico y laboral. La motivación, es lo que empuja a ser capaz de querer hacer y lograr algo; en gran parte vendrá desde dentro de cada persona y a su vez, con estímulos externos.

Dentro de las organizaciones, los colaboradores buscan alcanzar otros desempeños dentro de sus funciones y elevar el rendimiento profesional lo que genere satisfacción. El trabajo arduo e inteligente, enfocado en una meta se logra teniendo una fuente de motivación continua e inagotable para dar el máximo en las actividades y tareas que ejecuta. Existirá falta de motivación en escalas y ciclos de la vida y trayecto laboral, lo normal es que cada ser humano mantenga esfuerzos y motivación cuando inicia una nueva etapa. En la medida que se va entrando en rutina y en lo cotidiano conllevará a conseguir obstáculos, y puede encaminar a la indiferencia por la falta de atención y; con la falsa ilusión de mantener motivación en el trayecto tal como el ejercicio inicial.

El deseo de alcanzar niveles de rendimiento y satisfacción, puede mejorar los resultados de detonadores de motivación. Aprovechar las oportunidades, conocimientos y experiencias adquiridas para no pasar de hacer trabajos mediocres, por no tener motivación continua, en lo que se puede orientar al personal con casos de éxito que puedan lograr actitudes ganadoras, quien da lo mejor de sí encontrará más puertas abiertas, porque no todo en la motivación es dinero.

Cada persona mantiene niveles de desmotivación y distracciones diferentes, se debe tener apreciación con las cosas y ser agradecido, con el valor del entorno y las virtudes de compañeros. Hay circunstancias en las que se debe cambiar lo que es necesario para obtener éxitos, y re describir el destino de las cosas que se hacen para encaminarlo en un objetivo y propósito. Para ello, hay que crear y activar la mejor versión, cualidades y actuaciones como ser humano, y sobre todo definir las claves que hacen mantener resultados y acciones que empujan a una armonía. En muchos casos dentro de las empresas, hay colaboradores que desean destacar sus tareas y acciones

pero que por ser rutinarias y no tener el empuje constante, hacen que no sean productivas sino que; crear un entorno de ser multitareas y esto puede atraer ineficiencia por desviar atenciones a labores puntuales y conlleva a que la persona se abrume y re direccionen su atención constantemente.

Se debe contribuir a un mejor ambiente laboral, identificado con la empresa en el que se pregunte qué condiciones se pueden dar en el entorno para sentirse comprometidos en el trabajo, donde cada uno se sienta con autonomía y retos a la altura de sus talentos, donde se generen relaciones cercanas con confianza, novedad, aprendizaje, crecimiento, trascendencia y significado de su trabajo.

Es necesario romper con las rutinas a diario, desde el nivel personal y del corporativo, logrando mantener una energía y satisfacción en la ejecución de tareas que llegue a los niveles lineales y jerárquicos de quienes conforman los equipos de trabajo. Esto permitirá empoderar y lograr un impacto que pueda determinar ser un imán de nuevas oportunidades. La actitud a la solución de problemas, sin limitaciones a delegar lo que se considere que esté o no dentro de las capacidades de cada individuo, ayudará a mantener una integración y clima positivo con los equipos, buscando alternativas para ganar tiempo, mantener y mejorar resultados. Lo que se puede medir, decidir o pensar, dependerá de la perspectiva en que se vean las cosas, convirtiendo circunstancias negativas a positivas y, reforzando la creencia y la capacidad de hacer y accionar las funciones laborales.

En sí, la motivación obedecerá a aspectos internos y en fijar interés y enfoque en las funciones. Es necesario en las organizaciones, crear estímulos exteriores donde se mantengan recompensas las cuales no siempre vendrán de un elemento monetario, pueden ir más allá con promociones, ascensos, y gratitud que hacen que el colaborador se mueva, mantenga interés, y sobre todo una lealtad y trayectoria en sinergia a los objetivos de la empresa.

“Las principales desmotivaciones en el campo laboral, se dan por ausencia o falta de liderazgo del equipo gerencial. La falta de atención y poca intención, se puede generar al no mantener comunicación constante para entender los puntos de vista del equipo. Por ello, y para mejorar el clima laboral, resulta necesaria la retroalimentación o el feedback permanente, con reuniones periódicas para entendimiento del equipo, y conocer los factores de la desmotivación y hacer frente ante ellos”