¿Están alineados tus Valores personales vs. corporativos?

Millones de personas existen en el mundo, y cada una de ellas tiene un carácter y elementos particulares que lo definen, los valores representan convicciones profundas que determinan la manera de ser, orientan la conducta y decisiones. Cada sociedad y ser humano, tiene valores en niveles jerárquicos de acuerdo a la importancia y criterios. Es por ello, que cada persona construye sus valores en una escala logrando así formar parte de su identidad, fortalecer sus deseos e impulsos y; su sentido del deber ser.

De acuerdo a las experiencias individuales, cada ser humano construye un sentido propio de valores y, la interpretación que le demos a cada uno de ellos será diferente para cada persona. Así mismo, pueden cambiar a lo largo de la vida con los intereses y necesidades de las personas en su desarrollo, pero lo importante resultará en conservarlos y reforzarlos. Los valores orientan nuestro comportamiento para nuestro desarrollo en una sociedad u organización y; forman parte de las creencias culturales que tenemos como personas, para crecer con dignidad y; nos dan una pauta para formular metas personales o colectivas.

Cuando una persona llega a una organización con valores definidos; de manera implícita los asume, acepta y pone en práctica, los miembros de la organización esperan que así sea. Parte del desarrollo y alineación de los valores personales vs. los corporativos, están en que el ser humano debe tenerlos definidos de acuerdo a su formación y; en las organizaciones hacen que tengamos un equipo excepcional y se logren las metas que requieren de preparación, estudio, esfuerzo y trabajo en equipo con valores como compromiso, con el empeño de hacer las cosas bien y saber que solo tú eres responsable del trabajo bien hecho, tener el liderazgo para orientar a tus equipos de trabajo y que con su dedicación para el desarrollo corporativo, la integridad, honestidad y; el respeto hacia los compañeros y el medio ambiente, se lograrán resultados óptimos con base en decencia y competitividad, que son parte esencial de una filosofía que acompaña en cada actividad diaria dentro de la organización.

Las empresas definen su Código de Ética, con un conjunto de valores que guían el qué hacer empresarial y generan rentabilidad, retornabilidad y sostenibilidad con normas de conducta básica, y que fomentan la cultura corporativa que guía a los colaboradores. Aplicar los principios y valores, con motivación hacia los que conforman la empresa, y son relevantes para el relacionamiento entre los equipos de trabajo, hacen que estén presentes desde la alta jerarquía para ser un modelo a seguir por parte de todos los niveles de la empresa. Con un Código de Ética definido, se logrará concientizar ante los colaboradores; sobre los beneficios que tendrá y generará el proceso de adaptación y alineación hacia los valores corporativos, lo que es importante en la sensibilización de los que integran la empresa y sus operaciones, con la transformación de su actitud frente a su trabajo, funciones, respeto a los compañeros y con convicción clara para la aplicación de los mismos.